Reflexión
AMÉN, expresa toda la profundidad de lo que creemos.
AMÉN, indica la dimensión de nuestra disponibilidad a los planes de Dios.
AMÉN, confirma nuestro compromiso cristiano de proclamar por todo el mundo el amor y la grandeza de nuestro Dios.
AMÉN, es asentimiento sin esperar ningún tipo de recompensa confiando únicamente en la bondad de Dios.
AMÉN, es decir que sí, que estoy dispuesto.
AMÉN, es actitud vital que mueve a actuar según el estilo y el ejemplo de Jesús.
AMÉN, es construir el mundo aunque haya dificultades, aunque tengamos que dejar en este empeño algo de nuestra vida.
AMÉN, es abrirse a la luz de Dios, que esclarece las tinieblas y disipa todas las oscuridades de nuestra vida.
AMÉN, es QUERER.
Oración:
Tú que estuviste abierta a los planes Dios,
Tú que dejaste empapar
por la de fuerza del Espíritu,
Tú que diste un sentido nuevo a tu vida
abriéndote a los planes de Dios,
Tú que te dejaste penetrar por la luz de Dios,
Tú que fuiste consecuente
con lo que un día prometiste:
Enséñanos a responder a Dios,
a presentarnos a Él con nuestras manos abiertas
para amar,
a entregarle nuestras fuerzas
para trabajar en la evangelización del mundo,
a ponernos a su disposición,
a decirle que SI a todo lo que nos pida,
a ser luz y sal para el mundo.
Que seamos hombres de palabra.
Madre, enséñanos a decir amén.