Reflexión
Dice el poeta: «Caminante no hay camino, se hace camino al andar». Vamos caminando unos al lado de los otros, codo con codo, formando una gran cadena de personas.
Caminar con la mano dispuesta a la entrega sin reservas, poniendo la ilusión en transformar este mundo en que vivimos.
Caminar aunque muchos te tapen los ojos diciendo que es inútil el esforzarse, que no hay solución.
Caminar aunque la huella se borre una vez andado el camino. Si logramos que alguien siga nuestros pasos, nuestra huella permanecerá.
María caminó e hizo camino, dejó huella.
María nos dice que merece la pena andar con decisión, con ilusión, pisando fuerte para dejar huella, visible, rastro de nuestro paso por el mundo.
Oración:
María:
Te sentimos cerca de nosotros,
vas con nosotros por la vida
acompañando nuestro caminar.
Te pedimos por los que se sienten solos,
por los que caminan solos,
por los que luchan en la vida
sin tener una mano amiga cerca.
Sabemos que es dura la soledad
y querremos sentirte cada vez más cerca de nosotros.
Tú conoces nuestra vida,
te conoces sus trucos
y lo que hay que hacer para andar bien.
Por eso te pedimos que vengas con nosotros,
que camines con nosotros
para hacer nuestro caminar
menos duro y menos monótono,
dando impulso nuevo a nuestro corazón
para que camine con espíritu joven y alegre,
y que marque el paso con decisión.
Que siguiendo tu senda
lleguemos al Camino que es Jesús.
Madre, ven y camina con nosotros.