Justificación de la intervención

La intervención sobre la capa procesional de la Virgen del Carmen ha estado justificada, principalmente, por dos motivos.

En primer lugar, debido al deteriorado estado de conservación en que se encontraban la mayor parte de los bordados y, en segundo, por lo desvirtuado que se presentaba el diseño ornamental.

Igualmente había que tener presente el carácter funcional que posee la obra pero nunca sin dejar de lado que, ante todo, los trabajos se acometerían sobre una obra de arte de gran valor, por lo que todos y cada uno de los pasos a seguir debían estar plenamente estudiados y justificados.

La importancia de la pieza así como el elevado valor técnico y material que posee obligaba a respetar y conservar la totalidad de los bordados originales. No obstante, y como se apunta posteriormente, el deficiente estado en que se encontraban algunos de los elementos hizo que se optase por su sustitución, por otras de igual morfología materiales y técnicas. Así, los citados elementos originales quedarían debidamente preservados y no continuarán deteriorándose en el uso que, de nuevo, volverá a tener la pieza, lo que podría desencadenar la pérdida total de los mismos.  

Sin duda, una importante intervención en la que han convivido los criterios de respeto y conservación con el carácter funcional de la obra, premisas que deben estar siempre presentes en trabajos de esta envergadura, más aún cuando repercuten en piezas tan destacadas del Patrimonio Textil.

 

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