Ayer sábado 11 de julio, al finalizar la Solemne Novena que la Hermandad y los Padres Carmelitas Descalzos consagran a la Santísima Virgen del Carmen Coronada, el P. Fray David María Alarcón Losa, predicador de estos cultos, impuso el Santo Escapulario a un numeroso grupo de fieles y devotos de la Virgen del Carmen. El escapulario del Carmen es el signo externo de devoción mariana, que consiste en la consagración a la Santísima Virgen María por la inscripción en la Orden Carmelita, en la esperanza de su protección maternal. Asimismo, éste se impone solamente una vez en la vida y cuando se reemplaza la pieza por deterioro o se adquiere uno nuevo, no es necesario su bendición nuevamente.