Ayer martes 7 de julio comenzó la Solemne Novena que la Archicofradía consagra a la Santísima Virgen del Carmen Coronada. Este año el predicador de la Novena es Fray José Carlos Sillero Fresno, del Convento de Padres Carmelitas Descalzos de la Ciudad de Córdoba.
A las ocho menos cuarto de la tarde comenzaba la exposición del Santísimo en el ostensorio que realizara en 1.950 el orfebre sevillano D. Manuel Seco Velasco. A continuación tuvo lugar el rezo del Santo Rosario y ejercicio de la Novena, para comenzar la eucaristía a las ocho y media de la tarde.
En las ofrendas a la Virgen participaron las Hermandades de Misericordia, Caridad, Expiración, Tres Caídas y Prendimiento.
La capilla musical estuvo a cargo del Ensemble Stella Maris. La Iglesia del Carmen se encontraba llena de fieles y devotos a la Virgen en este primer día de la Novena desde los primero minutos en que comenzó el rezo del Santo Rosario.
El hábito de la Virgen
La imagen de la Patrona viste en esta Novena un hábito y escapulario donada por un hermano, siendo esta pieza de procedencia italiana, y probablemente realizado en el siglo XVIII, sobre tafetán de seda y bordado en hilos, láminas, lentejuelas y canutillos de plata sobredorada. La capa de la Virgen es la del Terno Neoclásico también conocido como «de los cristalitos» bordado en picados.